La idea de establecer un sistema de clasificación de habilidades estuvo liderada por Benjamín Bloom, Doctor en Educación de la Universidad de Chicago (USA):
Se formuló una Taxonomía de Dominios del Aprendizaje, desde entonces conocida como Taxonomía de Bloom, que puede entenderse como “Los Objetivos del Proceso de Aprendizaje”. Esto quiere decir que después de realizar un proceso de aprendizaje, el estudiante debe haber adquirido nuevas habilidades y conocimientos..
Se divide en 6 categorías ordenadas desde el pensamiento de orden inferior al superior: conocimiento, comprensión,
aplicación, análisis, síntesis y evaluación.
La taxonomía permite jerarquizar los procesos cognitivos en diferentes niveles. Ya que a cada nivel se le asignan una lista de verbos, pueden ser usados para concretar objetivos de aprendizaje, y para la creación de ejercicios o actividades, siendo el trabajo por proyectos lo más fructífero.
A continuación una breve explicación mas detallada de cada nivel:
Conocimiento: Observación y recuerdo de información; conocimiento de fechas, eventos o lugares; conocimiento de ideas principales.
Comprensión: Entender la información; trasladar el conocimiento a nuevos contextos; inferir las causas y predecir consecuencias.
Aplicación: Usar la información; utilizar métodos y conceptos en nuevas situaciones; solucionar problemas usando los conocimientos.
Análisis: Encontrar patrones; organizar las partes; identificar componentes.
Sintetizar: Utilizar viejas ideas para crear otras nuevas; generalizar a partir de datos; relacionar conocimientos.
Evaluar: Comparar y discriminar entre ideas; escoger basándose en argumentos razonados; verificar el valor de la evidencia.
Referencias:

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